Una baraja que todavía no existe
Para diseñar una baraja moderna primero tuvimos que mirar hacia atrás.
Escobita se está construyendo a la vista. Aquí contamos el camino: decisiones, experimentos, tropiezos y pequeñas victorias que convierten una partida de cartas en un videojuego.
Para diseñar una baraja moderna primero tuvimos que mirar hacia atrás.
Tres días de LAN, Bluetooth, TLS 1.3 y gremlins hasta conseguir una partida completa entre PC y Android sin Internet.
40 cartas, cuatro palos y una pequeña Escobita donde tenía que estar. Escobita ya tiene barajita.
Cómo el viejo prototipo empezó a convertirse, a toda velocidad, en el juego que queremos publicar.
De un prototipo bastante feo que ya podía jugarse, a retomar un proyecto aparcado y decidir que esta vez iba en serio.